Archive for December, 2008

posted by admin on Dec 16

Martí Rafel: Martí Rafel, director del dominio andorrano de Vallnord, nos aproxima al panorama del negocio de la nieve y traza las líneas esenciales de las políticas de las estaciones de esquñi de los Valles del Norte. Vallnord gestiona las estaciones de Pal-Arinsal, y de Ordino-Arcalís.

¿Cómo ha cambiado la manera de llevar las estaciones de esquí en los últimos años?
El negocio de la nieve se ha convertido en una industria. Es mucha la gente que vive directa o indirectamente del negocio. Por el hecho de que se haya convertido en una industria no podemos olvidar la esencia del negocio.

¿Considera que llevan a cabo una política totalmente ambiciosa?
Tenemos la obligación de ser ambiciosos, pero cada uno juega las cartas que cree que debe jugar. Pensamos que, en los tiempos que corren, la carta de la prudencia es una carta ganadora. Continuamos invirtiendo, mejorando el producto, haciendo campañas para llegar a la gente tal como pensamos que debemos llegar, y siendo prudentes con los precios.

En época de crisis o con la aparición de nuevos posibles mercados potenciales, ¿qué estrategia utiliza Vallnord?
Aquí entramos en un terreno pantanoso porque hay que diferenciar el cliente de proximidad (España, Portugal y el sur de Francia) con el que viene de más lejos. El primero es un consumidor que busca de forma individual y un cliente que creemos que este año funcionará muy bien. Como es un público potencial, hemos hecho una estrategia comercial agresiva a corto plazo.

¿Cómo y dónde se han promocionado?
Hemos hecho campañas en Valencia, Cataluña, Madrid y el sur de Francia. También nos hemos promocionado conjuntamente con Caldea en más de 3.600 agencias de España.

¿Qué hay de los otros mercados en los que ya trabajaban?
Estamos mostrando una cierta debilidad en el mercado británico y ruso y tenemos que jugar en ellos. Fuera de los de proximidad que he comentado, el resto dependerán de una acción decidida y coordinada de todos los actores de Andorra. Ir a jugar solo este papel será una batalla perdida. Este año se ha hecho un primer paso conjunto para hacer campaña en el Reino Unido. Las debilidades que Andorra muestra con el mercado británico se pueden extrapolar a todos los mercados internacionales.

Fuera de los clientes de proximidad, ¿con qué destinos de nieve compiten?
Por precio, nuestros competidores son los países del Este y por imagen, calidad y producto, los Alpes.

¿Y qué lugar ocupa Andorra entre toda la oferta de nieve?
Andorra está en una posición intermedia porque en algunos mercados no se conoce porque no se han hecho los esfuerzos comerciales necesarios, o bien aunque nos conocen, tanto por el nivel de precio que proponemos, no somos competitivos como lo deberíamos ser.

¿Se plantean mejorar las tarifas?
- Se debe plantear una revisión de los precios. Tenemos pendientes reuniones con todos los sectores implicados y todo ello debe hacerse antes de final de enero, que es cuando los operadores turísticos hacen las contrataciones. Con todos los datos sobre la mesa hemos de valorar hacia dónde debemos ir o cómo podemos ser competitivos en estos mercados que son claves.

Y ante los países del Este, ¿qué pueden hacer?
Estos países se han llevado un cliente que, entre comillas, ya nos está bien. Un mercado británico joven que sólo miraba el precio y sólo pensaba en salir de fiesta por las noches.

¿Así pues, intentarán competir fijando precios más asequibles?
No hemos de entrar en la batalla de los precios de decir somos baratos, pero tenemos que ir a buscar el público familiar de nivel adquisitivo medio y medio-alto. Andorra debe jugar su carta y el camino es consolidar el esfuerzo que se ha hecho este año de promoción en el Reino Unido, el cual deberá ampliar y hacerlo también en otros mercados. Deberá realizarse de tal manera que los tour operators y los mercados reciban el mensaje que Andorra está dispuesta a continuar haciendo de forma continuada en los próximos tres o cuatro años.

¿Bajo qué criterios marcan los precios?
Los precios quizás se han marcado con una mentalidad muy local, mirando algo que marcaba, por ejemplo el precio del forfait de día de Baqueira, pero resulta que en un mercado global como en lo que estamos jugando y en una Andorra tan internacionalizada, se debe tener muy claro qué hace la competencia a escala mundial.

¿Quién puede competir con la oferta de nieve del Principado?
Los países nórdicos son competidores porque son países pequeños que ofrecen un nivel de servicio interesante y tienen una garantía de nieve. Mientras tanto, aquí, en Andorra, el país estaba sufriendo una caída, y en otros destinos de nieve, estaban creciendo. Austria, por ejemplo, ha recuperado cuota de mercado.

¿Así pues, piensa que Austria sería una referencia?
Sí. Hoy está por delante de Francia en venta de forfaits y días de esquí. Ha hecho muy buen trabajo. Austria es un ejemplo de humildad. Es la meca del esquí y siendo líderes han tenido la humildad desde hace cinco años de hacer unas políticas de contención de precios, hacer unos esfuerzos promocionales importantísimos. Es decir, de trabajar como si no fueran los líderes, como si fueran los pequeños y no los grandes, y eso les está dando un retorno porque realmente son competitivos. Austria me la he encontrado hasta en la sopa. Están prácticamente en todas las ferias, incluso las más pequeñas. Si fueran de prepotentes, no estarían en todos lados haciendo promoción.

¿Así, toman Austria como modelo a seguir?
- No, no nos reflejamos con nadie. Andorra es singular. Es un producto único que tiene su espacio en el mercado. Andorra no debe compararse con nadie. Sería un insulto para Andorra como país y como destino. Ni somos los baratos como los países del Este, ni somos los Alpes. Estamos en los Pirineos y es otra realidad. Tenemos unos puntos fuertes que son diferentes y absolutamente explotables.

¿En las primeras semanas de la temporada se ha notado la crisis en cuanto los servicios de restauración, de monitores de esquí o de otros?
Si eres debutante, un monitor no te lo puedes ahorrar y el material de alquiler, tampoco. Nosotros nos hemos preparado para vender más bocadillos que nunca. La nueva cafetería en les Plans o el nuevo rincón del bocadillo en Pal están orientados a que las comidas sean más ágiles.

¿Vallnord presentará beneficios este año?
Nos está costando, sobre todo, por el esfuerzo de inversión, la carga que representan las amortizaciones y los intereses de los bancos. La cuenta de explotación ingreso-gasto es muy limpio y madre mía, como nos salimos.

¿Nos podría hacer un pequeño esbozo de lo que podrían ser las inversiones de cara la próxima temporada?
Tenemos un planteamiento modesto. En el caso de Arinsal, queremos ensanchar e innivar la pista de las Marrades. En los servicios a Comallempla, instalar allí unos ascensores o renovar la cafetería del Obèlix. En Arcalís, los edificios de servicios continuarán mejorando, como el edificio de los Planells.

¿Queda mucho terreno para innivar?
Estamos cerca del 100% de la estación y la voluntad es garantizar este porcentaje. Faltaria la pista de las Marrades de Arinsal y la de l’Abarsetar de Arcalís, entre otras.

¿Es viable una expansión de las estaciones con nuevas pistas?
Aunque es viable crecer, creemos que con lo que tenemos es más que suficiente y lo que hay que hacer es mejorar la calidad y los servicios. La voluntad es consolidar lo que tenemos. Hoy estamos más a favor de la apuesta de la calidad que por la de la cantidad.

Vallnord y Grandvalira participaron en la feria de Madrid por separado. ¿Esta decisión ha generado ningún tipo de recelo entre las dos partes?
Ni mucho menos. Hay un equipo nuevo en Grandvalira que planteó abiertamente dentro de Ski Andorra que Madrid era un lugar estratégico para ellos y que preferían ir por separado.

Y en este caso, ¿qué prefería Vallnord?
Prefería ir, conjuntamente, tanto en Madrid como todo el mundo. De hecho al resto de ferias está previsto ir, como Ski Andorra.

¿La promoción por separado que supuso?
Significó un esfuerzo económico importante a ambas empresas, pero Andorra salió beneficiada, ya que la presencia del stand fue más espectacular.

posted by admin on Dec 9

Segundo record consecutivo de esquiadores a Huesca y TeruelMás de 40.000 esquiadores colapsaron los accesos a las estaciones del Pirineo de Huesca y Teruel. Los cinco centros de Aramón batieron su récord histórico. Numerosas retenciones y atascos para acceder a los centros de montaña.

Dos horas para bajar de Cerler a Benasque. Más de una hora y media para llegar desde Astún o Candanchú hasta Jaca. Lo mismo para volver de Formigal o Panticosa a Biescas. En Teruel, lo mismo. La avalancha de esquiadores colapsó las carreteras de acceso a las pistas de esquí aragonesas y los aficionados tuvieron que armarse de paciencia para acceder a los complejos deportivos y, sobre todo, para volver a casa.

Telesilla de Cerler
 
“Impresionante”, “a tope”, “espectacular”. Así
describían los responsables de la estaciones de esquí
la jornada que habían vivido.

Aramón volvió a marcar otro récord y, esta vez, en todos sus centros. 14.200 esquiadores en Formigal, 3.700 en Panticosa, 7.800 en Cerler y 4.400 entre los dos centros turolenses, Javalambre y Valdelinares. Ni Candanchú ni Astún dieron datos, pero entre ambas superaron los 13.000 ya que la primera vivió una jornada muchísimo más animada que la del sábado y, la segunda tuvo que cerrar los accesos al centro a la una del mediodía porque no cabía ni un coche más en el aparcamiento. “En pistas, sí que podría entrar más gente, porque no hay colas ni nada, pero el parquin no da más de sí”, reconoció Andrés Pita, responsable de márquetin de Astún.

“Espectacular”
Por segundo día consecutivo habían conseguido llenar las pistas de esquí de deportistas que aguardaron más de una cola para subirse a los remontes. Y es que ayer no hubo casi colas en las taquillas ya que la mayoría de aficionados compró el sábado el forfait para los tres días, pero sí a la hora de subirse a los remontes y, por supuesto, en las carreteras.

Según la web de la Dirección General de Tráfico, desde las once de la mañana, había 26 kilómetros de congestión. En el valle del Aragón, se repetían los problemas con 12 kilómetros de colas, desde Villanúa hasta Canfranc. Y a pesar de que no lo marcó Tráfico, el acceso a Cerler también sufrió el mismo problema. Según informó la Subdelegación de Gobierno, a pesar de que las obras de mejora en el firme de la autovía Huesca-Zaragoza siguen en marcha, hoy se habilitarán dos carriles en sentido a la capital aragonesa con el fin de “hacer la circulación más fluida en la operación retorno” y evitar los atascos que, tanto el viernes por la tarde como el sábado por la mañana, se vivieron cerca de Almudévar.

Cola kilométrica en Valdelinares
En Teruel, la situación fue similar. La afluencia masiva de público a las pistas de esquí de Valdelinares saturó los párquines, lo que obligó a la Guardia Civil a cortar a las 11.30 la carretera de acceso en Alcalá de la Selva. La medida provocó colas de coches de hasta 8 kilómetros. El alcalde de la localidad, Jesús Edo, afirmó que la congestión circulatoria fue la más grave que se recuerda. A su juicio, la principal causa es el incremento de los visitantes valencianos propiciado por la finalización de la A-23. Edo explicó que, ante la imposibilidad de aparcar en lugares habilitados para ello, los turistas estacionaron sus coches al borde de la carretera o “en el monte”.

Cafetería Petrosos en Panticosa
Así de llena se encontraba la cafetería Petrosos de Panticosa. Foto: Diario del Alto Aragón

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